El Mercado de Colón cumple 100 años


En 1901, recién cumplidos los 26, el saguntino Francisco Mora fue nombrado Arquitecto Municipal del proyecto del Ensanche de Valencia. De entre todas las obras de excelente calidad arquitectónica de las que fue autor, como el Hospital San Juan de Dios en la Malvarrosa, el Palacio de la Exposición Regional y la Escuela de Maestría Industrial de la avenida Reino de Valencia, destaca el Mercado de Colón, la obra más representativa y excepcional del Modernismo en nuestra ciudad, inaugurado el 24 de diciembre de 1916. Tan ilustre repertorio de edificaciones le fue proporcionando progresivamente un prestigio engalanado con su faceta social, como atestiguan los cargos que ostentó... presidente del Círculo de Bellas Artes en 1930, decano del Colegio de Arquitectos de Valencia en 1934, presidente del Consejo Superior de Arquitectos de España en 1935, y presidente de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos en 1945.

El día de su inauguración, Nochebuena de 1916, se festejó por todo lo alto, himno conmemorativo incluido compuesto por Enrique Durán y Cabalgata ciudadana, encabezada por el nuevo alcalde Francisco Maestre 

La portada que recae a Jorge Juan muestra el gusto y las tendencias regionalistas que reflejan la ideología de una sociedad burguesa valenciana en auge. Dos torres de base rectangular soportan un gran arco ojival que marca el acceso, y en su interior de forma magistral, coloca Mora un cuerpo con las oficinas de tenencia de alcaldía cubiertas por tres bóvedas nervadas, al que se accede por una escalera desde el interior de una de las torres, evitando así que haya construcciones pegadas al suelo que tapen las visuales del conjunto, a excepción de las cuatro esquinas de la valla, que recogerán los aseos, el retén de guardias y el despacho del veterinario. En el programa iconográfico policromado están representados la volatería (pavos, patos, gallinas faisanes, ocas, gallos), la carnicería (cerdos, vacas, conejos), la pescadería (cangrejos, cigalas, anguilas, peces, moluscos), las hortalizas (calabazas, maíz, pimientos pepinos, tomates), caracoles, flores, y la fruta (higos, limones, albaricoques, piñas piñoneras, ananás, vides, plátanos, melones, granadas, manzanas, naranjas, peras), todo ello rematado por pináculos y el escudo de Valencia en el centro, del escultor Ricardo Tárrega.
La portada a Conde Salvatierra, que en principio iba a ser tratada como secundaria, se reconduce a principal como la anterior, sorprendiéndonos de nuevo Mora al vestirla con un estilo modernista completamente diferente. Dos enormes columnas troncocónicas flanquean un gran arco parabólico de fábrica de ladrillo, cerrado sutilmente con una vidriera de forma elíptica, cuya parte inferior despliega una enorme marquesina de cristal y acero flanqueada por dos bóvedas onduladas para cubrir sendos puestos de flores, revestidas además con trozos de cerámica rota, el Trencadís.
El resultado final del conjunto es espectacular. El éxito radica en la gran comunicación visual entre el Mercat y las calles adyacentes, resultando más una plaza cubierta donde los vecinos conviven a diario, al desarrollarse todo en una única planta a nivel de calle. La valla perimetral también es ligera, con un zócalo de piedra labrada y reja de hierro fundido, inspirada en motivos vegetales, con 8 cancelas que se sitúan en el punto medio de los cuatro lados del solar y en los cuatro chaflanes de las esquinas.
La Comisión municipal de Mercados aprobó los puestos propuestos por Mora de flores, verduras, frutas, pescado, carnes, volatería, despojos y ultramarinos. Sus alegorías se trasladan a la fachada principal a través de los distintos oficios artesanos que participaron en la construcción. Mora consideraba la arquitectura como una obra de arte total, en la que se aglutinaban todas los artes y oficios hasta el mínimo detalle.
Transcurrido mucho tiempo, se repite la unión entre el Mercat y el Ensanche, tras la rehabilitación finalizada en 2003, según proyecto del arquitecto Luis López Silgo y la dirección de obra del arquitecto Enrique Martínez Díaz. La competitividad de otras cadenas alimenticias, junto el deterioro generalizado del edificio, habían provocado un distanciamiento insalvable entre el Mercat, el barrio y la propia ciudad, que frente a sus grandes males reacciona con un gran remedio, una restauración integral del edificio con una atrevida restructuración de usos para revitalizar el entorno, que hoy todos podemos disfrutar en este magnífico edificio con categoría tanto de Bien de Interés Cultural como de Monumento Nacional.
Málek Murad es arquitecto, profesor ega/etsa-upv y miembro de la junta directiva del Colegio Territorial de Arquitectos de Valencia


Casa de l´Orxata
C/ Jorge Juan s/n- Mercado de Colón
Valencia 46004
orxateria@gmail.com

HORARIO:
Abierto todos los días del año incluyendo festivos. 
Viernes y sábado abierto hasta las 00h - 2am
Lunes a domingo: 8,00 a 22,30 hrs.

Horchatería en el Centro de Valencia, dentro del Mercado de Colón entrando por la calle Jorge Juan